El Olfato Y Las Emociones

El Olfato Y Las Emociones

El olfato va de la mano de nuestras emociones y recuerdos; nos remontan a tiempos pasados, a situaciones agradables y no tanto y nos permiten revivir sensaciones, a veces olvidadas.

Buscando material sobre el tema, di con esta página web que me pareció interesante compartir porque han trabajado el olfato desde otras aristas, que por cierto resultan interesantes y algo reveladoras.

NEURORHB se inauguró a finales de 1998 en el Hospital Valencia al Mar (Valencia) siendo el primer centro de daño cerebral en crearse en la Comunidad Valenciana y uno de los primeros hospitales de España en contar con la hospitalización para pacientes con lesión cerebral adquirida.

Desde el servicio hospitalario sostienen que el olfato es un sentido intrínsicamente relacionado con el instinto de supervivencia y que a menudo no le damos importancia; que lo valoramos cuando lo perdemos, ya que cuando tenemos la nariz tapada: la comida no sabe a nada y una vez que lo recuperamos, recobramos el apetito y nos sentimos más positivos y con energías.

Además, señalan que los olores son capaces de activar todas las regiones emocionales del cerebro.

Se preguntarán como percibimos los olores; intentaré dar una explicación sencilla: cuando las moléculas volátiles que componen el olor penetran por nuestra nariz a la cavidad nasal, las partículas del aroma son captadas por millones de células receptoras, y éstas llevan los mensajes a los bulbos olfatorios del cerebro.

Desde el bulbo olfatorio, el mensaje odorífico se transmite por dos vías. Una de ellas se dirige a la corteza primaria, área de integración de la información olfatoria. La segunda vía, llega a la corteza piriforme que trabajan con el sistema límbico que es el centro integrador de las respuestas emocionales, el aprendizaje y la memoria.

Esto es así porque la amígdala (órgano del sistema límbico) conecta ese aroma con una emoción y el hipocampo relaciona ese aroma con un recuerdo en la memoria. De ahí, la capacidad evocadora de los olores, que nos retrotraen a momentos vividos y genera unas respuestas vegetativas en nuestro organismo imposibles de controlar.

La aromacología es una ciencia desarrollada desde 1989 por el Sense of Smell Institute (SSI) que se dedica al estudio de la interrelación entre la psicología y los olores.

Las teorías de la aromacología tienen una sólida base neurobiológica que establece relaciones verificables mediante la experimentación, y se expresa cuantitativamente. Dicha ciencia sólo está relacionada con los efectos temporales de una fragancia sobre los sentimientos y emociones, y con los efectos que se dan mediante la estimulación de las vías olfativas en el cerebro, especialmente en el sistema límbico.

Algunos de los resultados de las investigaciones en aromacología son los siguientes:

  • Ondas cerebrales: el aroma de jazmín incrementa las ondas beta que se presentan con mayor frecuencia en estados de concentración o de alta emotividad; mientras que el aroma a sándalo y pino aumentan la generación de ondas alfa, que es la frecuencia cerebral dominante en estados de relajación.
  • La presión arterial baja con el aroma de nerolí y valeriana.
  • La micro-vibración es un fino temblor observado en los animales de sangre caliente influenciado por la tensión muscular. Este indicador disminuyó con los aromas de naranja y lavanda. Los aromas de jazmín, manzanilla y almizcle aumentaron la micro vibración y con ello, la tensión muscular.
  • Constricción vaso periférica, asociado al estrés psicológico. El jazmín y la pimienta tienen efectos relajantes.
  • Ritmo cardíaco: la desaceleración del ritmo cardíaco se favorece con los aromas dulces, en especial con el de rosas. Con el aroma de limón se desacelera debido a una mayor concentración ante un estímulo de alerta, la mente se anticipa.
  • Capacidad de respuesta: el jazmín reduce el tiempo de reacción ante una decisión mientras que la lavanda lo aumenta.
  • Pruebas de aprendizaje: los aromas que resultaban agradables a los participantes aumentaron la capacidad de memorizar. Eran limón, eucalipto y lirio. También se encontró que la lavanda, la rosa y la naranja aumentan la relajación mental mientras que el jazmín, la manzanilla y el almizcle estimulan la mente.
  • Otras pruebas demostraron que el aroma de heliotropo reduce el estrés y la ansiedad.
  • Los aromas agradables permiten recordar momentos placenteros, mientras que los desagradables inhiben estos recuerdos. Además, los cambios en las cualidades emocionales inducidos por los aromas han sido aprendidos como resultado del contexto en el cual fueron inicialmente experimentados.

En conclusión, los olores no son agradables o desagradables per se, sino que detrás de ellos, existe una relación entre sensaciones, recuerdos y nuestra memoria.

 

Fuente

neurorhb.com

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