Con desorden pero sin caos

Con desorden pero sin caos

Suena raro pero es posible. En otro artículo hablé de las tendencias que imponen de alguna manera las redes sociales, hoy vuelvo sobre el tema.

En mi opinión, uno no debe dejar atraparse pero si, puede pispear cuales son las tendencias que marcan ya no, los diseñadores de interiores, sino la gente.

Como ser ordenado sin serlo, esa es la cuestión.

La tendencia “Cluttercore” deriva de 2 palabras en inglés y que podríamos decir que significa “desorden” o “la esencia del desorden” es una tendencia que había aparecido hacía un tiempo pero tomó fuerza con la pandemia.

Este estilo podría definirse a grandes rasgos como una atmósfera de buena energia pero con un toque caótico; se trata de una estética tan natural y cotidiana que mucha gente se puede ver representada.

Como dicen quienes escribieron sobre el tema, “se puede añadir a cualquier estética, pero al mismo tiempo requiere mucha personalidad y mucho interés para hacer que un sitio sea recargado, pero con sentido. En definitiva, conseguir un caos organizado.
Libros, adornos, pequeños objetos, cuadros, todo es válido para salir a la luz y dar pie a exhibir todas las cosas por las que una persona siente aprecio”.

Digamos que es lo opuesto al minimalismo, al orden y a la pulcritud. Es probable que sea una tendencia a la cual no adhiere Marie Kondo pero es un detalle.

Lo importante es que uno se pueda identificar y alcanzar un trozo de felicidad con los objetos que nos rodean; los cuales nos traen recuerdos, los queremos tener cerca para que sean parte de nuestra cotidianeidad.

La pandemia vino y arrasó con todo, también con la disposición del orden y del caos. Había que estar en casa más tiempo y quizás, eso ayudo para ver que las cosas que nos rodeaban necesitaban un cambio. Cambio que también nos ayudaba a nosotros.

A quienes opinan que más que un estilo es, una filosofía de vida. A esta altura poco importa. Aprendimos que la vida es efímera hacer los cambios que nos hagan felices y por algo hay que empezar: será por la decoración.

Fuentes
smoda.elpais.com
www.revistaad.es

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