Dia Internacional de las Personas de Edad

Dia Internacional de las Personas de Edad

Compartir este artículo nació de haber visto en el Instagram de Oldman , establecimiento donde se encuentra mi madre, que hicieron un posteo por el Dia Internacional de los Adultos Mayores. Fue a partir de allí, que me pareció interesante saber cómo se originó el día y que se puede hacer por ellos.

Fue el 14 de diciembre de 1990, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la Resolución 45/106, designó el 1° de octubre Día Internacional de las Personas de Edad.

En 1991, la Asamblea General por la Resolución 46/91 adoptó los Principios de las Naciones Unidas para las personas mayores.

El tema de 2022 para el Día Internacional de las Personas Mayores es “La resiliencia de las personas mayores en un mundo cambiante”.

Según el informe, la pandemia de COVID-19 ha exacerbado las desigualdades que existían de base y ha intensificado los impactos socioeconómicos, ambientales, climáticos y de salud en la vida de las personas mayores, especialmente en las mujeres mayores que constituyen la mayoría de las personas de edad avanzada.

Reconocer las aportaciones vitales de las mujeres mayores, promover la inclusión de sus voces, y conocer sus necesidades y perspectivas es fundamental para crear políticas que atiendan nuestros retos locales, nacionales y globales.

Por ello, la organización de Naciones Unidas hace un llamamiento a la acción y una oportunidad para escuchar las voces de las mujeres mayores y mostrar su resiliencia y contribuciones en la sociedad, mientras se promueven diálogos sobre políticas para mejorar la protección de los derechos humanos de las personas mayores y reconocer sus aportaciones al desarrollo sostenible.

¿Pero que es la resiliencia?

Es la habilidad que posee el ser humano para adaptarse de manera positiva ante situaciones adversas.

Los mayores resilientes son aquellos que conservan su identidad propia a pesar de los elementos que cambian, como su rol social, imagen corporal, sexualidad, entre otros.

La ampliación de la esperanza de vida trae consigo el desafío de vivir una vejez con plenitud. Por ello, la resiliencia juega un papel vital en el proceso de envejecimiento.

A pesar de las limitaciones y de las dificultades que la persona mayor debe afrontar durante el proceso de envejecimiento, es necesario trabajar su resiliencia, porque esta es la herramienta que le ayudará a superar los siguientes cambios, entre otros:

Cambios biológicos: disminución de las habilidades físicas, cognitivas y sensoriales.

Cambios psicológicos: permanente añoranza por el pasado, estados de depresión o de estrés, sentimientos de frustración.

Cambios sociales: la sensación de sentirse un estorbo, un mantenido, o poco productivo.

Por eso, es importante que los acompañemos; así como ellos nos acompañaron en nuestra infancia.

Que en la adolescencia, los cambios corporales eran toda una revolución y allí estaban los padres, hoy adultos mayores, que nos tenían una paciencia infinita.

Que nuestro humor dependía del día o del acontecimiento que viviéramos; que pasábamos del enojo, a la ira, al llanto y a la risa en un cerrar y abrir de ojos. Sin embargo, ellos nos soportaban.

Ahora, nuestros mayores tienen esas mismas sensaciones y contradicciones pero no hay nada que no pueda sobrellevarse mejor que un poco de comprensión, un abrazo, un beso y una visita, compartiendo recuerdos, anécdotas y sonrisas.

 

Fuentes
www.un.org
portalgeriatrico.com.ar
www.cuidum.com

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