Día Internacional para la Erradicación de la Fístula Obstétrica

Día Internacional para la Erradicación de la Fístula Obstétrica

Este artículo nació de un capítulo que vi de la serie británica llamada “Call the midwife”, en el cual trataba el tema a partir de una mujer que había dado a luz hacia un tiempo en su país – La India – y al llegar a Londres, su marido insistió para que fuera al médico y allí descubrieron que tenía una fistula obstétrica; obvio que en la serie logran salvarle la vida.

Fue a partir de allí que buscando, encontré que había un día internacional sobre el tema y me pareció interesante traerlo al blog, con la idea de acercar temáticas que son cotidianas en otras sociedades y culturas pero que nosotros no estamos tan familiarizados o, simplemente es un tema que no esta tan visibilizado.

No es mi intención criticar, ni señalar, solo conocer y concientizar de que existen, hoy en día, algunas prácticas, que me parece y quizás coincidan, conllevan consecuencias difíciles de olvidar y que no siempre se llega a tiempo para solucionar.

El UNFPA es el organismo de las Naciones Unidas encargado de la salud sexual y reproductiva; la misión es crear un mundo en el que todos los embarazos sean deseados, todos los partos sean seguros y se aproveche el potencial de todos los jóvenes.

En 2003, el UNFPA y sus asociados lanzaron a nivel mundial la Campaña para Erradicar la Fístula, activa hoy en día en más de 55 países, con el objetivo de prevenir y tratarla, así como de rehabilitar a sus supervivientes.

Hasta hoy, el UNFPA ha apoyado directamente más de 129.000 reparaciones de fístula en mujeres y niñas. Además, ofrecen tratamientos que ayudan a restablecer la salud así como, servicios de reinserción, entre ellos, apoyo psicológico, formación profesional y pequeñas subvenciones para comenzar una actividad, gracias al apoyo recibido del Fondo Temático para la Salud Materna y Neonatal.

Por otra parte, El UNFPA apoya la capacitación de profesionales de la salud, incluidos cirujanos, parteras, personal de enfermería y trabajadores sanitarios de la comunidad. Todos estos profesionales de la salud desempeñan un papel crucial tanto en la prevención de la incidencia de la fístula como en su tratamiento y trabajan para localizar a las supervivientes y brindarles asistencia médica.

El 23 de mayo de 2013, Naciones Unidas conmemoró el primer Día Internacional para la Erradicación de la Fístula Obstétrica con la pretensión de aumentar la concientización en torno a este problema y movilizar apoyos por todo el planeta.

La fístula obstétrica es una de las lesiones más graves y trágicas que pueden ocurrir durante el parto. Se trata de un orificio entre el canal del parto y la vejiga o el recto causado por la prolongación u obstrucción de un parto sin recibir tratamiento médico oportuno de alta calidad; que se podría evitar con una cesárea.

A consecuencia de esta lesión, las mujeres y niñas no tienen control de la orina, las heces o ambas, y con el paso del tiempo deriva en afecciones médicas crónicas, depresión, aislamiento social, infecciones frecuentes, nefropatías, llagas dolorosas e infertilidad.

Las mujeres y niñas que sufren esta lesión en muchas ocasiones no pueden trabajar, y muchas de ellas son abandonadas por sus maridos y familias, y condenadas al aislamiento por sus comunidades, lo que las sume en una situación de mayor pobreza y vulnerabilidad y merma su calidad de vida.

Se estima que medio millón de mujeres y niñas en África Subsahariana, Asia, la región de los Estados árabes, América Latina y el Caribe viven con esta lesión y que cada año se producen nuevos casos.

La fístula obstétrica se presenta principalmente en mujeres y niñas que viven lejos de los servicios médicos. También debemos tener presente que en muchas comunidades los embarazos y partos están en mano de comadronas, de mujeres mayores “expertas” dentro de las mismas comunidades o de sus madres.

Por otra parte, esta lesión se produce con frecuencia, por ejemplo, entre las adolescentes que quedan embarazadas antes de que la pelvis se haya desarrollado plenamente, así como en embarazos gemelares, mala posición del bebé, en cuadros de desnutrición, baja estatura y salud general deficiente, entre otros factores fisiológicos. No obstante, cualquier mujer puede sufrir la obstrucción de un parto, incluso mujeres de mayor edad que ya hayan tenido hijos.

Normalmente, la fístula puede repararse mediante la cirugía reconstructiva. Sin embargo, se suma la escasez de cirujanos altamente capacitados y especializados que presten el tratamiento. Lo trágico de esto es que, al ritmo que avanza el problema al día de hoy, muchas mujeres y niñas que viven con fístula morirán antes de que se les brinde tratamiento.

Asimismo, las mujeres y niñas a las que no es posible operar o curar deben también recibir atención médica especializada y periódica.

En diciembre de 2020, los Estados Miembro adoptaron una resolución de las Naciones Unidas para erradicar la fístula, haciendo un llamado para erradicar la fístula en el plazo de una década, en línea con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

Ahora la pregunta que yo me hago es como los gobiernos cumplirán con la meta de erradicar la fistula obstétrica para 2030 cuando, existen situaciones culturales por un lado y decisiones políticas cotidianas por otro sobre las cuales, no se trabaja.

Porque en los papeles pueden existir las mejores intenciones pero para llevarlas a cabo, hay que primero tomar decisiones y luego supervisar que se ejecuten y se cumplan.

No hay duda que la prevención es fundamental, pero que hacen los gobiernos en materia de prestación de servicios de planificación familiar a las personas que lo requieran, con la  falta de acceso a la educación y a los servicios sanitarios, con la pobreza persistente, con la desigualdad socioeconómica y de género, con el matrimonio infantil y con el embarazo en la adolescencia.

 Si los gobiernos quieren erradicar el tema, es mi opinión, deben estar dispuestos a obligarse legal y moralmente a que todas las mujeres tengan acceso a la salud y a la asistencia médica en condiciones tales que, no implique tener una muerte segura y, a trabajar junto a organizaciones no gubernamentales para que se articulen las cuestiones culturales y la protección de los derechos de las mujeres y de las niñas.

Los estados tienen la obligación de garantizar el derecho a la salud, no puede mirar para otro lado porque ello implica y asegura un sistema injusto, inequitativo y desigual.

 

Fuente

www.unfpa.org

 

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