Gourmet vs. Gourmand

Gourmet vs. Gourmand

Hace un tiempo se ha puesto de moda la palabra gourmet y últimamente se anexo la palabra gourmand pero entre nos, ¿sabemos si hay diferencia?

Les cuento que estuve husmeando un poco y parece que hay diferencias y que además, son vocablos que vienen de muchos, muchos años.

Hace 150 años ya se diferenciaban ambos términos y sus significados.  Eugen von Vaerst definió la corriente filosófica llamada «gastrosofía» como la ciencia de los apetitos, los gozos y los sentimientos.  Se fusionaban en el arte de los placeres en la mesa, según von Vaerst, la comida, la bebida, el erotismo, la música y las buenas costumbres.

En 1851, escribió Gastrosophie oder Lehre von den Freuden der Tafel, un libro en el cual se distinguia tres tipos de comensales a la hora de degustar un plato: los gourmand, los gourmet y los gastrófogos, que son quienes eligen la comida por lo saludable y lo marcado por la moral y las buenas costumbres.

Confirmando que existen diferencias entre ambos vocablos, el New Larousse Gastronomique (1988), comienza señalando que el significado que hoy tiene la palabra gourmet no es el que se le daba antiguamente.  El gourmet, cuyo título completo era el de cortesano-gourmet-encargado, no era un gourmand, en otras palabras un conocedor de las buenas cosas, sino el encargado de degustar vinos y licores.  La palabra gourmand deriva de la palabra gourmandise, que en francés significa glotonería.  De ahí que se lo tome al gourmand como un glotón.  Gourmet viene del inglés antiguo grom, y de la palabra francesa groumet, que significaba sirviente a cargo de los vinos.

Mientras, en la actualidad, al gourmand se lo relaciona con la avidez y el deseo, al gourmet se le atribuye un refinado paladar para la comida y los vinos.  El gourmand puede no ser gourmet, puede ser un amateur en la gastronomía, gozar de ella, sin tener las armas y los conocimientos como para apreciar con criterio y certeza el punto de una carne, la textura de una salsa, la justa acidez de un chutney.  Ambos son conocedores, uno en la búsqueda del placer, el otro en la búsqueda de la excelencia y hasta de la sofisticación.

Uno puede serlo de un modo vocacional, el otro con criterio.  Mientras el gourmand no tiene por qué saber cocinar, el gourmet debe tener sólidos conocimientos gastronómicos.

Pero los años transcurrieron y los sentidos fueron variando. Es por eso que, paradójicamente, hoy en día, el término se asocia a lo refinado, completamente alejado de la glotonería sin control.

Para que un producto sea realmente gourmet debe someterse al escrutinio del experto, quien no sólo se fija en el sabor y en las condiciones de producción sino que también ponen atención en el aspecto visual y aromático del producto; es decir que lo observa desde todos los sentidos posibles. En el aspecto visual, no sólo cuenta la forma en la que luce el alimento o la bebida propiamente dicha, sino que también presta importancia al emplatado y a la manera de servirlo. El gourmet es un obsesivo de lo perfecto.
Podríamos entonces decir que los productos gourmet no se definen como tales por su valor económico sino, por las condiciones descriptas.

El término gourmet representa más bien una idea de cultura asociada a las artes culinarias, tanto comestibles como bebestibles. 

Ahora que sabemos mas sobre los vocablos gourmet y gourmand, podremos como consumidores distinguir un producto o un plato gourmet real, mientras lo disfrutamos como verdaderos gourmands.


Fuentes
www.misanplas.com.ar
www.anchoasdeluxe.com/es

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