Historias de Postres – Francia

Historias de Postres – Francia

Quien puede resistir a la tentación de comer un postre delicioso, exquisito y único para nuestro paladar; yo creo que nadie. Pero si alguien puede decir NO, por favor hágamelo saber.

Como yo no resisto a semejante momento, pediré alguno de estos postres irresistibles y espero que me acompañe en esta dulce aventura pero lo haremos de a poco, es decir, en pequeñas porciones.

¡¡Hoy recorremos Francia por tres!!

Tarta tatín

Tarta tatín: una tarta de manzana al revés
El despiste de una cocinera nos regaló un riquísimo postre: la famosa tarta tatín. Se trata de una tarta de manzana de origen francés elaborada al revés, es decir, con las manzanas como base y la masa por encima. A finales del siglo XIX, una de las hermanas Tatín cometió un error cocinando las manzanas para un pastel. Para intentar salvar la tarta, pusieron las manzanas debajo y la hornearon de nuevo. Y ¡voilà!

Crème brûlée

Crème brûlée: la versión francesa de la crema catalana
Podríamos decir que la crème brûlée es la versión francesa de la crema catalana, aunque con alguna diferencia. El tipo de cocción y algún que otro ingrediente de la receta marca la diferencia en la textura y el sabor de ambos postres. El origen de este rico postre se le atribuye a François Massalot, el chef del príncipe Felipe de Orleans quien, en su recopilación de distintas recetas, recuperó la de la crema catalana. Se dice que al joven príncipe le gustaba mucho este postre, pero constantemente se quejaba de que se enfriaba muy rápido. Así, a Massalot se le ocurrió colocar una plancha al rojo sobre la capa de azúcar hasta que esta se caramelizara. La combinación del caramelo con la crema tibia le gustó tanto al príncipe que la receta se popularizó primero en su corte y luego en el resto del mundo.

Crepe Suzette

Crepe Suzette
Se trata de un crepe – masa fina que se prepara con harina, huevos, mantequilla y leche que se vierte sobre una sartén engrasada, “crepera” o plancha, de forma circular – dulce flameado con brandy y relleno de una salsa de mantequilla, azúcar y jugo de mandarina o naranja. Como verán, ¡¡nada dietético!!

Cuenta la leyenda que este postre surgió accidentalmente cuando el príncipe de Gales – el futuro rey Eduardo VII de Inglaterra- viajó a Montecarlo. Encontrándose en el Café de Paris mientras cenaba con sus acompañantes, el chef – Henri Charpentier – cocinaba unos crepes y, en un descuido, derramó e incendió el licor de mandarina que tenía a un lado. Ante semejante incomoda situación al chef Henri, no se lo ocurrió mejor idea que llamar al postre “Crêpe princesse” pero el Príncipe, decidió nombrar al postre Suzette, tal como se llamaba la hija de una de sus amistades, que se encontraba presente.

Sin embargo, el Larousse gastronomique, la biblia de la cocina francesa, niega esta historia y una entrevista del propio Charpentier quien informa del nacimiento de la Crêpe Suzette a partir de la variación de una receta familiar.


No se qué estarán pensando ustedes pero a mí, no me preocupa tanto el origen del nombre del postre sino confirmar que es muy rico y que es difícil encontrarlo hoy en día en la pastelerías o restaurantes de Buenos Aires.

Espero que disfruten de los postres, todos exquisitos. Eso sí, no hacen gala de formar parte de las dietas pero para el verano falta bastante, así que ¡¡¡a comer!!!

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