Un Candy Bar, Un Juego de Padres e Hijos

Un Candy Bar, Un Juego de Padres e Hijos

Cuando yo era una niña y festejaba mi cumpleaños; mi madre estaba unos días antes haciendo cosas riquísimas tanto dulces como saladas.

Llegaba el día señalado y armaba la mesa con las bebidas, lo salado luego, venia lo dulce y para terminar el festejo llegaba la torta.

Sin embargo, desde hace algunos años el cumpleañero o la cumpleañera elige la temática del dicho candy bar; en alguna ocasión el salon. ¡Eran otras épocas!

Pero quizás, se pregunten donde surgió dicho concepto; nació a lo largo de los años 50 en Estados Unidos. Las primeras referencias señalan que se crearon dentro de las reuniones familiares o de amigos que se reunían y preparaban todo tipo de dulces, además de la decoración de las mesas que no era un detalle menor.

Dicho concepto fue evolucionando, progresando y saltó de la fiesta familiar a todo tipo de celebraciones.

El principal atractivo es una decoración vistosa, esmera, puntillosa y todo teñido por un color o una gama determinada; por ejemplo se trata de combinar la selección de dulces, la mantelería, los elementos decorativos con la tematica elegida. Se trata de no dejar ningún detalle librado al azar.

Principios básicos

Temática: se tiene que considerar a quien va dirigida la celebración.

Rompiendo tendencias: se busca llamar la atención y para ello, se deben usar elementos que rompan con lo previsible y la monotonía. Por eso, se pueden usar tartas, fuentes y pedestales de diferentes tamaños, colocarlas en distintas alturas.

Dulces: El tamaño de los dulces debe de ser más bien pequeño. La idea es que los invitados puedan probar la mayor cantidad de ellos.

Elementos decorativos: teniendo en cuenta la temática elegida, los elementos completaran la decoración de la mesa. Por ejemplo: adornar con colores, mensajes, texturas, lazos, flores, carteles, fondos especiales y lo que se les ocurra.

Un candy bar infantil

Es una mesa de caramelos que únicamente debe contener golosinas, por eso no faltan tampoco en primeras comuniones y bautismos y es que, los pequeños son protagonistas y ellos adoran las golosinas.

En esta mesa se ofrece lentejas de chocolates, malvaviscos, merenguitos, confites bañados en chocolate, pastillas frutales, gomitas de diferentes colores, gustos y formas, bombones de frutas, bombones de chocolates, chupetines. Se pueden agregar galletas decoradas, cupcakes, macarons, pochoclo (por corn).

Además, no pueden faltar los sorbetes, vasos y platos de polipapel de colores o con diseños, blondas y pirotines.

Para finalizar, la decoración puede estar a cargo de pastilleros, carameleras, cajas, recipientes, baldes, macetas, luces, globos. También se pueden agregar jaulas, bandejas y cartelería.

En mi humilde opinión, el candy bar además de ser una mesa servida a gusto del anfitrión o de la anfitriona es una invitación a la imaginación en todos los sentidos; puede transformarse en un juego compartido entre padres e hijos.

Fuentes:
www.piccolafesta.com
www.regiondigital.com

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