El Palio de Siena

El Palio de Siena

Hemos leído, en estos días, que Europa esta sufriendo una ola de calor sofocante pero ello no nos impedirá viajar a Italia, más precisamente a Siena (región de la toscana) para asistir a un evento que viene celebrándose hace muchos siglos.

Es la carrera de caballos más famosa de Italia, tiene lugar dos veces al año (julio y agosto) en la Piazza del Campo, la principal plaza medieval de Siena.

Para los habitantes de Siena no solo es una fiesta sino es el sentir de sus tradiciones y de su pasión a flor de piel.

Hoy, se suman los turistas, quienes ocupan la totalidad de la capacidad hotelera para esas fechas; por supuesto que los hoteles que tienen cuartos, cuyas ventanas dan hacia la plaza, cotizan por esos días con precios elevados.

Cada año, aproximadamente más 70.000 personas se reúnen en la plaza de Siena, considerada una de las más bellas del mundo para ser testigos de una tradición que se repite desde el siglo XII. Este número es significativo si tenemos en cuenta que Siena tiene algo más de 50.000 habitantes permanentes.

Esta fiesta tiene sus raíces en torno al año 1200 cuando un documento da cuenta de la primera carrera de caballos y el Palio de San Bonifacio, santo al que estaba dedicada la antigua Catedral de Siena. Las reglas fueron dictadas en 1644 y hoy, se cumplen a “pie juntillas”.

Desde 1633, año en el que se celebró el primer Palio, dura cuatro días desde que comienza la asignación de los caballos hasta que culmina con la carrera; ésta consiste en dar tres vueltas a la Piazza del Campo, en una pista de 100 metros hecha con una mezcla de arena y toba.

El punto de partida es la Mossa, que consiste en dos cuerdas en las que los 10 caballos y jinetes participantes deben esperar en orden. El ganador es el caballo, con o sin jinete, que complete primero las tres vueltas.

Los jinetes montan a pelo, o sea sin silla ni montura, pero con una destreza que no les priva de terminar en el suelo.

Pero la particularidad de esta carrera es quienes participan y ello; explica porque es una fiesta tan especial y se vive con tanta pasión.

Cada jinete representa los colores de sus barrios o “contrades” de la ciudad de Siena. En realidad, sólo 10 tienen cabida por año, quedando otros 7 sin poder hacerlo y teniendo que esperar al año siguiente para tener “cita con la piazza”.

Cada persona en la ciudad que pertenece a una “contrada” o barrio y participa durante todo el año en la organización del evento. Cada barrio, en efecto, tiene su propio escudo de armas y sus santos protectores.

El premio o Palio es el llamado Drappellone, un gran lienzo de seda pintado, diseñado y creado cada año, por un artista diferente.

El caballo vencedor y su “contrada” reciben el palio y se dirigen a la Basílica de la Virgen de Provenzano- durante el Palio de julio – o al Duomo- durante el Palio de agosto- con el fin de cantar el tradicional canto de agradecimiento a la Virgen.

En Siena, la fiesta del palio se prepara y se vive todo el año y se disfruta a pleno por 4 días. Es quizás una manera de que todos se sientan involucrados con sus tradiciones, sus costumbres y tengan en definitiva un punto en común.

La fiesta es tan importante para todos los habitantes de Siena que solo se vio interrumpida por las 2 guerras mundiales y la pandemia del covid.

Vale la pena asistir al Palio una vez en la vida, no se van a arrepentir. La ciudad es bellísima, una ciudad medieval muy bien conservada y una catedral imponente.

Para más información ir al sitio: www.thepalio.eu/el-palio-de-siena

Fuentes:
italian-traditions.com
www.visittuscany.com
www.idealista.it

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