Florence Nightingale y el nacimiento de la enfermería moderna

Florence Nightingale y el nacimiento de la enfermería moderna

Nacida el 12 de mayo de 1820, su nombre proviene de la ciudad italiana de Florencia, donde vivían sus padres de origen británico, cuando llegó al mundo. Al año siguiente todos se trasladaron al condado de Derbyshire, Gran Bretaña.

A los 17 años anunció a su familia la decisión de dedicarse a la enfermería; unos años después, Florence rogó a sus padres que le dejaran también estudiar matemáticas pero ellos se opusieron porque afirmaban que las mujeres de su clase social no debían trabajar.

Florence tuvo que esperar hasta sus treinta años para cumplir su sueño. La oportunidad se la brindó un viaje cultural a Egipto y Grecia. De regreso, Nightingale y el resto de los viajeros pararon por la región alemana de Kaiserwerth, donde había un hospital. Pese a la férrea oposición de su familia, la joven volvió a Alemania para formarse en ese centro como enfermera, una decisión que le cambiaría la vida.

Cuando regresó a Londres; Nightingale consiguió su primer empleo en 1853 como directora de un hospital de señoras de alta sociedad (Reino Unido). Unos meses después, Sidney Herbert, Secretario de Estado para la Guerra, en una decisión sin precedentes, le pidió que se marchara a Crimea para dirigir a un equipo de enfermeras con el fin de atender a los heridos del conflicto que acababa de estallar.

Durante la Guerra de Crimea (1853 – 1856) Florence trabajó como enfermera en el Hospital de Scutari. Allí se encontró un panorama desolador: la comida era insuficiente, la higiene lamentable y las infecciones abundaban; se dio cuenta de que fallecían diez veces más soldados por enfermedades infecciosas que por heridas en el campo de batalla.

Florence durante el día supervisaba a su equipo de enfermeras, trabajaba para mejorar las condiciones higiénicas y sanitarias del hospital y atendía las necesidades físicas y psicológicas de los soldados heridos. Por la noche, recorría las salas con su lámpara, hablando y apoyando psicológicamente a sus pacientes, que le dieron el apodo de “La Dama de la Lámpara”. A los seis meses de su llegada, la tasa de mortalidad del hospital se redujo del 42% al 2%.

Al finalizar la guerra fue recibida como una auténtica heroína en su país. Se dedicó a ordenar sus pruebas para demostrar que los soldados morían a causa de las deplorables condiciones sanitarias. Con ese objetivo creó el diagrama de la rosa, una forma gráfica de demostrar la evidencia de que esas muertes masivas en el hospital se podían evitar. Así consiguió convencer al gobierno británico de la necesidad de reformas sanitarias y de esta forma promovió el correcto diseño sanitario de los hospitales.

En consecuencia, en reconocimiento a su incansable labor durante la guerra, la reina Victoria le concedió a Florence un broche grabado y el Gobierno Británico le otorgó un premio de 250.000 dólares, que utilizó para crear la Escuela de Enfermería Nightingale en el Hospital St. Thomas.

Su objetivo fue redefinir la profesión y los métodos de trabajo y establecer la enfermería como una actividad respetable para las mujeres. Nightingale también promovió y financió numerosas reformas e instalaciones sanitarias, como el programa de formación de enfermeras de distrito para mejorar la atención sanitaria a domicilio de los pobres y la escuela de matronas del King’s College Hospital.

En 1883 Florence recibió la Real Cruz Roja y en 1907 la Orden del Mérito, la primera vez que se dispensaba a una mujer. En 1908 se le entregaron las llaves de la ciudad de Londres.

Florence Nightingale es conocida como la fundadora de la Enfermería moderna, además por su aporte a la estadística sanitaria y a la epidemiología. Tuvo el honor de ser reconocida como miembro de la Royal Statistical Society y de la American Statistical Association.

Después de una vida dedicada al cuidado de los enfermos, falleció en Londres a los 90 años un 13 de agosto de 1910.

 

Fuentes

wanderwomenproject.com

www.fundacionindex.com

 

  1. Quien visite Londres y quiera ver su monumento, este se encuentra en Waterloo Place.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *