Lucio Dupuy

Lucio Dupuy

En esta sección, siempre intento dar a conocer personas que tienen una historia de vida para contar. Hoy elijo a Lucio Dupuy quien ha tenido una vida corta, de apenas 5 años, pero que nos interpela a nosotros como sociedad y como personas.

Lucio fue asesinado por su madre y la pareja de ésta, el 26 de noviembre de 2021.

Su muerte fue lenta, aterradora, espeluznante, indescriptible; no hay calificativo que pueda encerrar tanto dolor y tanto sufrimiento pero así, habrá sido así la vivencia de ese niño en esa casa.

Su carita era dulce, angelical, inocente. Me pregunto qué pudo haber hecho, haber roto, haber desobedecido para tanto castigo recibido de parte de quien, uno supone como hijo que nos ama, que nos protege, que nos cuida, que no nos hace daño; que levanta la voz para defendernos.

Me pregunto cuántos Lucios hubo, hay y habrá si cada uno de nosotros, no se involucra, no denuncia, no acompaña.

Me pregunto cuántos Lucios hubo, hay y habrá si como sociedad, no cumplimos con la función para la cual fuimos nombrados, si no estamos a la altura de nuestra responsabilidad, si no nos involucramos, si simplemente tomamos nuestro trabajo como un mero trámite, si tomamos decisiones sin ver el contexto, si no los escuchamos, si no los miramos más allá de nuestras narices.

Nosotros como adultos, debemos ser la voz de esos niños y niñas que por miedo, por vergüenza, por amenazas, por timidez; no pueden hablar, no pueden contar, no pueden decir, no pueden escapar.

Están atrapados en una telaraña de horror, de miedo, de espanto, de incertidumbre, de muerte y lo más penoso es qué no saben porque reciben un castigo desproporcionado, un castigo que puede durar horas, días, meses o años.

En otras ocasiones, la paliza es reemplazada por el abuso de parte de personas tan cercanas a ellos que si dicen algo, suponen que nadie les va a creer. Es como una muerte en vida, porque deja cicatrices que, en algunas oportunidades, no pueden cerrarse jamás.

Debemos tener claro que un niño o una niña está en un estado de indefensión total frente al adulto porque la relación de fuerza es desproporcionada, desigual, lo que desata una violencia brutal y sádica.

Entonces, si pudiéramos comprender, entender en que infierno viven los Lucios Dupuy podríamos tomar conciencia que todos somos responsables.

Pero frente a tanto horror, prefiero guardar en mi memoria, esa carita dulce, alegre e inocente y pensar que ahora esta corriendo sin prisa y sin pausa por las plazas, subiendo y bajando por los toboganes, dando mil vueltas en alguna calesita, jugando con sus amigos, siendo abrazado, comprando sus golosinas preferidas, mirando dibujitos en la televisión y viviendo – en otra dimensión – en paz.

 

 

PD: El 2 de febrero de 2023 fue condenada la madre de Lucio – Magdalena Esposito Valenti – a cadena perpetua por el delito de homicidio triplemente calificado por vínculo, alevosía y ensañamiento y su pareja – Abigail Páez – a cadena perpetua por el delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento, en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por tratarse de la guardadora y por haberse cometido contra un menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente.

 

2 comments

Cómo dice la nota hay y hubo muchos Lucio. Y también hubo una sociedad representada por familiares vecinos y demás que toleraron. Que porque son los padres ellos saben porque castigas. Debemos involucrarnos todos porque hay una vida que se perdió. Y un sufrimiento enorme infringido. Apruebo el dictado de una ley que castigue a aquellos cómplices que sabiendo callaron. Cómo también una reversión en la justicia a la vieja costumbre de otorgarselo siempre a las madres o familiares sin un estudio ambiental y social exhaustivo. Es una vida que se perdió. Pero era una vida inocente sin posibilidad de defensa.

Realmente no hay palabras para poder imaginar cuánto dolor y sufrimiento debió padecer Lucio, y los tantos Lucios que existen ….., tenemos un gran problema como sociedad, en la mayoría de las situaciones vemos, pero no miramos, no observamos, y como bien dice Bibi no nos involucramos, no nos comprometemos. Qué nos pasa ?, estamos perdiendo la sensibilidad ? que nos calla ? la falta de interés, la indiferencia, el miedo …..?
Vivimos en una sociedad que en muchos aspectos avanza vertiginosamente …… pero qué nos sucede como humanos ?

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