Charles Chaplin – un gran observador

Charles Chaplin – un gran observador

Se fue un 25 de diciembre de 1977 a los 88 años. Una vida de penurias, de nostalgia, de amores, de malentendidos, de reconocimiento y de gloria.
Charles Spencer Chaplin nació en Londres, Inglaterra, el 16 de abril de 1889, en una familia de artistas del music – hall.

No solo fue un gran actor; fue director, escritor, compositor y productor. Muchas de sus películas, y sobre todo las más importantes, fueron financiadas, escritas, actuadas y dirigidas por él.

Más allá de su personaje icónico – Charlot, con sus zapatos y pantalones grandes, su bombín, su baston y modales refinados – lo que lo hace especial e inolvidable; a través de sus películas también se transformó en un gran observador de la realidad y con gran maestría supo poner blanco sobre negro los problemas sociales de cada momento que le tocó vivir.

Con su arte de comedia, nos enrostro las miserias humanas de las cuales somos víctimas y victimarios. Así como “El pibe” muestra la pobreza, que parece infinita, en “El inmigrante” muestra cómo se estigmatiza a los extranjeros que buscan nuevas oportunidades, en “El gran dictador” su crítica al fascismo, al antisemitismo y a Hitler es clave para un mundo en el que crecen los gobiernos autoritarios y populistas; en “Tiempos Modernos” nos dice que seremos parte del engranaje del capitalismo, que no podremos parar ni detenerlo.

Quizás por eso, sus películas son clásicas y por lo tanto no pasaron de moda; lograron traspasar el paso del tiempo; siguen vigentes porque esos problemas continúan, son actuales. Además, de ser tesoros fílmicos del cine mudo y hablado.

Su ultima película fue “Candilejas (1952), según el sitio www.hildyjohnson.es aquí el director y artista se desnuda y vuelve a los recuerdos de su infancia y a su preparación en los escenarios de varietés antes de la pantalla de cine. Porque bebe de su memoria y ‘dibuja’ y se ‘inspira’ y de alguna manera el espíritu y forma de vida de sus padres se encuentran presentes.

Porque cuenta su relación con los escenarios y reflexiona sobre el público, sobre la actuación, sobre el miedo al fracaso, a la sala vacía, a ya no hacer reír, a la dignidad del artista, al trabajo bien hecho, al espectáculo debe continuar…

Porque demuestra que tras el cómico, hay un hombre complejo, un artista desencantado.

Porque presiente momentos difíciles. Sus últimos años, prácticamente retirado, y viviendo un exilio de su país de acogida con profundas dosis de amargura.

En 1952, por problemas políticos se exilia en Suiza hasta su muerte pero, en 1972 vuelve a Estados Unidos para recibir un Oscar honorifico. En 1975, el gobierno de su país, lo nombra caballero de la orden del imperio británico.

Pero mas allá de los honores que haya podido recibir, nos dejo un legado fílmico único, de excelencia, de genial actuación pero también, nos mostro nuestras mezquindades con gran calidad, en pasos de comedia nos mostró la tragedia, sin perder la dignidad ni los buenos modales.

Como dato de interés, en 2016 se inauguró el museo casa de Charles Chaplin, ubicado en la pequeña ciudad de Vevey, la cual se encuentra a orillas del lago Leman.

Para quienes son fans de Charlot, aquí les dejo la dirección: www.chaplinsworld.com

Fuentes
https://www.semana.com/cultura
https://hildyjohnson.es/

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