Comentario sobre el libro “Letizia, una mujer real”

Comentario sobre el libro “Letizia, una mujer real”

Con motivo de mi cumpleaños, el grupo de las niñas sabias – uno de mis grupos de amigas – me regaló el libro mencionado y, cuando lo recibí les hice una promesa: que lo leería en mis vacaciones y así fue.

Mientras descansaba en la playa, comencé a leer el libro y la verdad es que me gustó.
Es un libro para las vacaciones porque te relaja, no tiene muchos personajes, no tiene una trama compleja sino un relato sobre una persona, recorriendo su historia personal y laboral, su llegada al Palacio de la Zarzuela y de alguna manera, nos invita a colarnos por la ventana para entender algunas conductas y obsesiones que tiene doña Letizia, como le dicen en España.

La autora del libro es Carmen Duerto, periodista que se especializa desde hace 20 años en monarquías, básicamente en la española y todo lo concerniente a la familia real.

El libro es una mirada detallada a la vida de la Reina, desde su infancia hasta su papel actual como Reina consorte de España y la presenta como una mujer real, preocupada por los problemas actuales y, sobre todo, una madre abnegada y una esposa confidente.

La autora señala 4 conceptos sobre la reina que pareciera que son una constante en su vida personal y laboral: pasión, rigidez, obsesión y audacia.

Cuando uno va leyendo el libro, descubre la pasión de la reina Letizia por su profesión (periodismo) y con ella la curiosidad por saber, entender y, en la medida que ella puede, modificar situaciones). Desde que es reina, no pudo volver a su profesión pero sin embargo esa pasión la vuelca en causas que son de su interés personal, como por ejemplo, el feminismo, la salud en particular la mental, la alimentación.

Cuando la autora se refiera a la rigidez en el comportamiento de la reina, yo la cambiaría por disciplina (será porque es virginiana). Cuando Duerto habla del comienzo como periodista de la reina, la disciplina se hace presente – muy dedicada a su formación – pero también, la aplica a partir de su llegada a la Zarzuela antes de casarse; allí debió hacer un curso de protocolo y ceremonial que aprendió a raja tabla.
La autora describe la audacia de Letizia por haber ido cambiando algunas costumbres en el Palacio, ya sea aplicado al régimen de comidas, de horarios, a sus relaciones familiares y con el servicio.

También durante todo el relato, otra de las características – la obsesión – de Letizia no solo es señalada en la imagen de ella, sino también en la educación de sus hijas y en particular en su alimentación.

Para la reina, la imagen es todo, juega con ella todo el tiempo. Podría decirse, señala la autora, que comunica con la imagen ya que no es afecta a hablar; salvo que un tema le interesa de manera particular.

La autora, se dedica en los últimos capítulos a señalar que Letizia se ha transformado en un pilar del Palacio y le ha dado a la casa real un matiz diferente (será porque no tiene sangre real) y de cómo va preparando a su hija a ser reina.

El libro, entre bambalinas, invita a conocer a Letizia en otras facetas de su vida y quizás poder entender su comportamiento y su papel de reina consorte.

En lo personal, me gusto el libro. Una recomendación para leerlo en vacaciones, es ameno, entretenido y da a conocer algunos vericuetos del Palacio de la Zarzuela.

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