Hoy, disfrutamos de la poesía

Hoy, disfrutamos de la poesía

Esta vez quería acercarles poesía, otra manera de ver y sentir.

Lo que resulta interesante es que quien hoy, nos invita a disfrutar de sentimientos y sensaciones con los cuales debemos vivir y lidiar en algún momento de nuestra existencia; no hizo su camino en las letras desde joven.

En su pagina web – emilcestrucchi.com.ar – cuenta:

“Ingresé al territorio de los libros como quien encuentra, sin saber que lo estaba buscando, un refugio seguro desde el cual ejercer su rebeldía juvenil. En mi casa de infancia la biblioteca era un mueble con adornos y algunos manuales Lo sé todo bastante aburridos y que aún así me llevaban a otros ámbitos posibles. Eso sí, nada de literatura. Pero hubo un día en que un amigo de la familia me hizo un bello regalo cuando cumplí… ¿diez, once años? Era el libro Mujercitas, de Louisa Alcott. Todavía recuerdo hasta sus tapas amarillas duras y el olor tan peculiar de la tinta y el papel grueso, áspero. Estaba fascinada por la vida de esas jóvenes (sobre todo la protagonista, Jo) que entonces, nada parecían tener en común con mi vida.
Lejos estaba yo de saber o apenas sospechar si querría ser escritora… pero me impactó fuertemente el carácter rebelde de Jo para su época. Recuerdo con gran placer la sensación de sumergirme en esos otros mundos que me distraían de la violencia social y familiar que me rodeaba”

Como escribí en el primer articulo de esta sesión, todos podemos escribir, a veces surge como una necesidad, otras como un espacio de placer, otras para compartir lo que pensamos, otras para confrontarnos a nosotros mismos.

En razón de ello, simplemente les dejo para compartir unos poemas, seleccionados por Emilce de su libro “Amansalva” (2006).

VII
Sigue de pie.

No hay culpables ni castigos pendientes.
Indefensa, ella aguarda absolución.
Desde los hombros la cubre un negromanto.
Y en las profundidades,
discípulas promesas
arrasan
hasta las balas.
La toman de rehén.
Yo exijo que le restituyan
la libertad que defendía.

XXIX
A esa mujer le dispararon a traición.

Anda herida de muerte,
espera.
Dicen que es peligrosa:
puede arrojar perversidades
precisos proyectiles
y hasta cursilerías.
Nadie pregunta por los estallidos
o su estupor
mientras herida de muerte, yo
alcanzo a divisar los esqueletos
detrás de la carne
y las vísceras,
detrás de las muecas.
No me importan la magia
el mal
las madres selva.
Sólo confío en mis visiones
los conciertos al aire libre, a solas,
la deslealtad de los espejos.
Habría que cuidarse de una mujer en esta condición
capaz de escalofríos,
canibalismos de lenguaje.
Nunca se sabe cuándo
una mujer
herida de muerte
puede decir
impostor
cobarde
criminal
te deseo
te odio y
vegetal
venganza
con la misma facilidad con que cualquiera oculta
se atraganta
pinta una pared
conduce un automóvil
o escupe sangre.
Habría que cuidarse. Nunca se sabe cuándo
una mujer
está herida de muerte.

Seguramente sus palabras hechas poesías les resuenen en sus pensamientos; ojala que así sea.

Para finalizar, les cuento que la invitada de hoy es psicoterapeuta cognitiva con especialización en psico inmuno neuro endocrinología para adultos y jóvenes. Además, trabaja en la recepción, diagnóstico y tratamientos focalizados.; en trabajos terapéuticos grupales y talleres por objetivos y se focaliza en psicooncología.

Hace unos años, tomada de su mano y con su apoyo incondicional pude desandar un camino complejo y darme cuenta que podía seguir caminando sin tanto dolor y tanta pena.

2 comments

Gracias gracias gracias. Bibi. Qué honor estar en tu blog, ese proyecto deseado, tan querido y cuidado y ya hecho realidad. Un abrazo. Emi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *