Me gustaría escribir

Me gustaría escribir

La idea primaria y central de este articulo es animar a aquellas personas que tiene el sueño, las ganas, el entusiasmo, la necesidad de contar y compartir sensaciones, a que se animen a escribir. Leyendo un artículo sobre el oficio de escribir, les comparto algunos párrafos.

La generación de los escritores que aprendieron a escribir bebiendo, por suerte, se ha extinguido y, con ella, otros falsos mitos que desde siempre han acompañado este oficio tan admirado, deseado e idealizado.

Francis Scott Fitzgerald admitía sin tapujos que no podía entender cómo algunos podían concebir, aunque solo fuera una sola frase, bajo el efecto de las drogas cuando para él el oficio requería litros de café, noches en vela y encierro.

Tanto él como otros profesionales de la escritura coinciden en que, lejos de ser el producto de una buena dosis de whisky o de una inyección de inspiración, escribir requiere formación, disciplina, método y constancia. Entonces, escribir no solo es inspiración, sino puro trabajo bien organizado.

3 consejos sobre el oficio o arte de escribir:

El escritor nace o se hace
Las escuelas de escritura creativa, cuyo objetivo es enseñar el oficio del escritor, consolidadas en los Estados Unidos desde 1880 con la primera clase impartida en Harvard, llegan a Europa con este mensaje revelador: el escritor se hace.
En ese sentido, Murakami sostiene “Da igual que tengas o no talento, el talento no vale de nada si no se demuestra que puede perdurar en el tiempo o, mejor dicho, si no perdura en el tiempo la necesidad de escribir, auténtica chispa de la creación literaria”.

De repente, todo lo que se había escuchado sobre el poseer o no el don de la escritura parece no ser tan cierto. Consuela saber que hay maneras de enfrentarse a este oficio con la justa perspectiva y que haya alguien dispuesto a enseñarnos cómo.

Aprende de las lagartijas
“Corre rápido y quédate inmóvil”, esta es la lección de las lagartijas según el escritor de ciencia-ficción Ray Bradbury. Al observar el movimiento de estos reptiles, el aspirante a escritor aprende que la velocidad lo es todo y sostiene “Si no se detiene a diseccionar su pensamiento, entonces es muy probable que su voz sea honesta”.

Sin embargo, hacer que la escritura brote rápido y que además sea auténtica requiere mucha disciplina. Para ser escritor, insiste Murakami, “es esencial que se mantenga la ilusión por dar rienda suelta a nuestro mundo interior, solo así nos sentiremos libres de expresarnos. Sin libertad, no habrá palabras capaces de captar la atención del lector, sino solo una aglomeración de signos sin emoción”.

Dorothea Brande, una de las editoras más influyentes del siglo XX, sostenía que “para obtener el máximo beneficio de nuestro inconsciente hay que aprovechar el momento en que nuestra mente todavía está entre el sueño y la vigilia. Sin hablar, sin leer el periódico de la mañana, sin coger el libro que dejaste anoche en la mesilla, empezar a escribir”. En pocas palabras, dejar que los pensamientos surjan de manera azarosa y sin ataduras.

Reafirmando el pensamiento de Brande, la escritora Julia Cameron ha incluso bautizado ese momento creativo de la mañana con el apelativo de “Morning Pages”. Consiste en redactar al menos tres páginas al día, a mano y en un cuaderno de tamaño A4, todo el flujo de nuestros pensamientos. Sostiene que escribir a mano obliga ante todo a proceder despacio, a fijarnos en la página que tenemos delante y, además, ayuda a que la mente suspenda su juicio durante un rato.

Encuentra y nutre tu musa
Al comienzo de la nota mencioné la inspiración y volveré sobre esta. Pienso que lo que llamamos inspiración no es otra cosa que las vivencias, los recuerdos, las sensaciones, las imágenes, es decir, todo aquello que nos rodea.

Pero debemos nutrirlas y alimentarlas, la pregunta es cómo y para ello Julia Cameron dice “Una visita al museo, un paseo por el bosque, ver una obra de teatro o una película son citas obligatorias a partir de las cuales el escritor observa, reflexiona y recolecta emociones, sensaciones, informaciones para alimentar su creatividad”.

Es decir que un escritor necesita de las emociones, de las sensaciones y de su contexto para escribir, pero debe alimentarlas con interacción con el otro y a partir de allí surgirá una nueva inspiración.

Refuerza este enfoque Murakami: “para escribir se necesita energía física, no solamente intelectual” y, en su opinión, no existiría la una sin la otra. De alguna manera, el esfuerzo físico y mental que sirven para salir todos los días a entrenar ayudan a forjar la disciplina necesaria para enfrentarse a la escritura”.

En conclusión, cada escritor encuentra su manera, su método para escribir y contar una historia; y acerca de la inspiración, esta debe trabajarse y alimentarse, que significa un trabajo diario a través de la lectura que le permite aprender, comparar, comprender, deconstruir y construir su propia manera de ver y reflexionar sobre el mundo.

En suma, el proceso creativo de escritura tiene diversos caminos, formas y tiempos pero lo mas importante es tener ganas de escribir y que ello sea el centro de tu existencia.

Solo habrá que animarse, ¡suerte!

Fuente:
www.lemiaunoir.com

4 comments

Muy acertada la mención y los conceptos de Haruki Murakami, un gran escritor, leí varios de sus libros, los últimos fueron “La muerte del comendador”, tomo I y tomo II, una historia extraña, pero atrapante.

Es un autor que logro trascender su espacio geografico para saltar a un espacio comun como son las relaciones humanas que son independientes de su espacio fisico. Vale la pena leerlo !!!

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