Un Relato Didáctico Acerca De Los Mitos Y Realidades De La Soberanía

Un Relato Didáctico Acerca De Los Mitos Y Realidades De La Soberanía

Comentario a propósito de la película A Puertas Cerradas de Konstantinos Costa Gavras.

Así percibí esta película, como una muestra algo binaria entre víctimas y victimarios; pero sirve para que, traspasadas esas puertas cerradas, podamos ver algo más complejo que exigencias y declamaciones.

Y si no fuera por la tragedia que encierra la financierización del mundo a expensas del desarrollo humano y económico; podría ser un paso de comedia macabra en el que los personajes empiezan a tener o parecer tener múltiples caras según las circunstancias. Incluso el director se da el gusto de incluir escenas coreográficas.

El inefable Costa Gavras da una pincelada descarnada donde se pone en cuestión la legitimación política de los actos de gobierno, o por lo menos si es de una vez y para siempre o varía con cada acción u omisión de quienes obtuvieron los votos.

El telón de fondo: una coalición liderada por Alexis Tsipras que despierta entusiasmo por su discurso libertario, en un pueblo empobrecido y desesperanzado; a partir de lo cual que se enfrenta a una burocracia financiero internacional, que ni siquiera puede ofrecer una cuota de cortesía, aun hipócrita.

Las imágenes se suceden de modo vertiginoso y nadie está seguro en qué equipo juega cada uno de los protagonistas.

Como si se tratara de un policial, la trama va sumando incertidumbres con un ritmo vertiginoso. A pesar de que ya sabemos de antemano, que la mató el mayordomo.

Desconfianzas y operaciones mediáticas, discursos públicos estandarizados y un “tras la puerta”, crudo y terminal.

Más allá del rigor histórico, el relato de Costa Gavras, sobre la base del libro del ministro de finanzas Yanis Varoufakis, resulta de gran valor pedagógico.

Un relato que nos interpela desde cualquier lugar en el que nos encontremos, respecto de las posibilidades de establecer un grado de independencia de lo que se aparece como el gran hermano financiero internacional que, incluso, parece estar custodiando con rigor y muy de cerca a quienes creen detentar el poder político que brinda el sufragio.

Y todo ello, sin mengua de las responsabilidades políticas que le puedan caber a las administraciones que fueron “construyendo” la situación desesperante del pueblo griego.

Por si no quedó claro, me gustó.

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