Las grullas y un mensaje

Las grullas y un mensaje

Según la leyenda japonesa del Senbazuru si deseas algo con mucha fuerza y construyes 1.000 grullas de papel, los dioses cumplirán ese deseo.

Cuando Sadako Sasaki tenía dos años la bomba atómica cayó a tan solo 1,5 km de su casa.

Al cumplir 11 años de edad, Sadako desarrolló una hinchazón detrás de las orejas; éste fue el primero de los indicios de que algo no estaba bien.

A principios del año 1955 se le formó púrpura en las piernas y tras alcanzar los 12 años, fue diagnosticada con leucemia maligna aguda. Sadako fue hospitalizada y los médicos le auguraron máximo un año más de vida.

En agosto de 1955, la compañera de habitación del hospital, le contó la leyenda japonesa y también le enseñó a Sadako cómo hacer las grullas de papel.

Sadako que deseaba curarse de su enfermedad, se propuso construir las 1.000 grullas de papel y comenzó a recolectar los envoltorios de los medicamentos que les daban, junto al papel que le traía su amiga Chizuko Hamamoto del colegio.

Durante los siguientes meses, el estado de salud de Sadako empeoró progresivamente. Pero eso no hizo que disminuyera su empeño en doblar grullas de papel. La mañana del 25 de octubre de 1995 Sadako murió.

El padre de Sadako, afirmó que su hija había hecho 1400 grullas al momento de su muerte. Esta historia está respaldada por un estudio expuesto en el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima.

Tres años después de la muerte de Sadako, los niños de Hiroshima le dedicaron una estatua con una grulla en su mano. La estatua aún se conserva en el Parque de la Paz de Hiroshima, donde cada año, el 6 de Agosto, Día de la Paz, llegan miles de grullas de papel a Hiroshima desde todos los rincones del planeta.

Su construcción fue realizada gracias al apoyo de más de 3000 escuelas, tanto nacionales como internacionales, que reunieron el dinero necesario para construir este monumento hecho en bronce de más de 9 metros de alto. Esta estatua sirve para conmemorar a todos aquellos niños que fallecieron a causa de la bomba atómica de Hiroshima.

En la placa debajo del monumento se puede leer:

これはぼくらの叫びです これは私たちの祈りです 世界に平和をきずくための

«Éste es nuestro grito. Ésta es nuestra oración. Para traer la paz en el mundo»

Por eso en Japón es muy común recibir en fiestas importantes o cuando estás enfermo una grulla de origami.

Invito a quienes quieran a hacer un minuto de silencio, pedir un deseo y mirar a las grullas, como emprenden un vuelto alto.

Fuentes
papelisimo.es
www.todosobrejapon.com

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