¿Quién ordenó el abecedario?

¿Quién ordenó el abecedario?

La pregunta surgió después de escuchar en el programa radial “Y ahora quien podrá salvarnos”, a uno de los columnistas que había contado, sorprendido, que su hija le había preguntado el titulo de este articulo. A partir de allí, a mi también me entró la curiosidad y allí fui a buscar una respuesta.

Les cuento, dicen los investigadores que Tolomeo I, rey de Egipto a mitad del Siglo III a.C.  había fundado un nuevo edificio en Alejandría: una biblioteca, pero que no había tenido más tiempo.

Su hijo Tolomeo II lo sucedió en el trono, pero Tolomeo II no era el gran militar como había sido su padre y pronto se habría dedicado a la consolidación de la biblioteca.

Tolomeo II trató de recopilar todo el conocimiento para constituir la mayor y mejor biblioteca del mundo, pero llegó un momento en que todos los funcionarios del nuevo edificio se vieron desbordados por la enorme cantidad de rollos que tenían y así se lo comunicaron a su rey. Fue entonces cuando Tolomeo II llamó a Zenodoto.

—Necesito que te ocupes de la biblioteca —le dijo Tolomeo II.

Zenodoto se encaminó hacia la vieja biblioteca. Nada más llegar empezó a entender: Tolomeo II había ampliado notablemente los edificios que su padre había dedicado a aquel centro del saber. Las dimensiones eran descomunales. Centenares de trabajadores llevaban miles de cestos repletos de rollos de papiro de un lugar a otro, distribuyéndolos según podían por las inmensas salas de aquella gigantesca obra. Había centenares de miles de rollos de papiro, quizá más de un millón. Incontables, inabarcables.

Zenodoto se situó en medio de todos aquellos rollos y recordó el glosario de palabras antiguas de Homero: eran tantos los términos arcaicos que usaba aquel poeta que los había ordenado por grupos, los que empezaban por A todos juntos, luego los que empezaban por B y así sucesivamente. Al principio le pareció algo demasiado simple, pero pronto se dio cuenta de que aquello funcionaba muy bien para localizar una palabra sobre la que hubiera trabajado.
Subido a un estrado, se dirigió a los trabajadores de la gran Biblioteca de Alejandría:

—Ordenaremos los rollos por orden alfabético según su autor.

Todos le miraron asombrados. Y, al mismo tiempo, infinitamente aliviados. La tarea llevó años, pero tuvo tiempo de ver en vida aquella inmensa biblioteca, con todos los centenares de miles de rollos archivados y localizables.

De esta forma, podemos considerar a Zenodoto el inventor del orden alfabético innovando una práctica de Homero.

¡¡Hoy aprendimos algo nuevo sobre un elemento que utilizamos cientos, miles de veces al día !!

Fuente:
https://www.leonciomoreno.com/

4 comments

Genial y novedosa la historia! Me encantó! Felicitaciones por tu proyecto! Está hermoso, creativo y con gran contenido!

Viviana
Gracias por los comentarios.
Me alegra saber que te gusto el blog, espero que sigas acompañandome

Cordialmente
Bibiana

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