¿Vos sos un o una hípster?

¿Vos sos un o una hípster?

Ser un hipster implica ser parte de una subcultura, de un modo de vestir, de comer, de vivir.
Pero empecemos por el principio; es una subcultura de jóvenes bohemios de clase media-alta que se establecen por lo general en las civilizaciones o también en las comunidades que experimentan procesos de crecimiento inteligente y de gentrificación (la gentrificación es un fenómeno urbanístico, hablaremos en otra nota sobre este concepto).

Se asocian a tendencias musicales alternativas, a una moda alejada de las corrientes predominantes, basados más en lo independiente (incluye artículos vintage), a posiciones de políticas green, es decir, a favor de la naturaleza, al consumo de alimentos orgánicos, productos veganos y ropa de segunda mano. Se caracteriza por una sensibilidad variada, alejada de las corrientes culturales predominantes.

Hípster deriva de la palabra «hip» (en inglés cadera). En los años cuarenta, los músicos de jazz usaban la palabra «hip» para describir a cualquier conocedor de la emergente subcultura afroamericana, lo cual incluía saber de jazz.
Los miembros de esta subcultura fueron llamados «hepcats», un término que luego se transformó en la palabra hípster. Este término abarca diferentes concepciones que generalizan la manera de llamar a los movimientos sociales de carácter intelectual del siglo XX en adelante.

En el nuevo milenio – 2000 – el término se usa para describir la tendencia hacia lo «alternativo» o la «antimoda», una subcultura o moda urbana enraizada en las clases medias o clases altas, compuesta por gente joven moviéndose de sus barrios al centro de la ciudad.

Los jóvenes hipsters están generalmente asociados con la cultura alternativa, en particular la música alternativa, incluyendo el indie rock, el denominado post-rock, la música electrónica y la música experimental, el gusto por el cine independiente , indumentaria sacada de ventas de saldos y ropa usada, comida orgánica, el consumo de la cerveza local, la escucha de la radio pública, u otras elecciones de consumo no habituales. Suele frecuentar cafés culturales, bares pequeños o restaurantes acogedores y sus áreas de trabajo son las creativas, humanas o tecnológicas.

Por supuesto que, la cultura hípster abarca también el barrio, que tendrá característica propia que acompañan a quienes optan por vivir un estilo hípster.
El barrio debe ofrecer tiendas únicas, restaurantes de moda, pubs con bandas en vivo y galerías de arte, panoramas gratuitos al aire libre, zonas cosmopolitas que frecuentan extranjeros que comparten los mismos intereses.

La mayoría de estos barrios tomaron sus características después de que jóvenes artistas adquirieran ahí propiedades, aprovechando sus precios bajos y revitalizando la zona, y haciendo que se ponga de moda y sus precios se disparen.

Por supuesto que Buenos Aires, tiene su barrio hípster y ese es: Palermo Soho. Según el sitio web recorriendo.com comenta “este barrio es la capital hispter y cool de Buenos Aires. Los precios pueden ser un poco elevados comparados con el resto de la ciudad, ya que es un sector de moda. Hay muchos buenos restaurantes con una amplia oferta gastronómica, y también muchos bares y lugares para beber al aire libre. También tiene pequeñas tiendas interesantes, de artistas, diseño, librerías, objetos de autor y disquerías. Pasear por el barrio también es un buen panorama, ya que el lugar es limpio y tranquilo, aun cuando está lleno de vida”.

 

Fuentes
recorriendo.com/2015/02/03/los-10-barrios-mas-hipster-del-mundo/
es.wikipedia.org

 

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