Matrimonios Morganáticos

Matrimonios Morganáticos

Para mi cumpleaños, el grupo de amigas “niñas sabias” me regaló el libro de “Letizia: una mujer real” y les prometí que lo leería en mis vacaciones y así, fue.

Un libro entretenido y de lectura fácil; fue allí cuando leí la expresión “matrimonio morganático” en la página 33 y pensé en ese momento que ya tenía mi primer artículo para esta sección.

Se conoce como matrimonio morganático a la unión realizada entre dos personas de rango social desigual —por ejemplo, entre príncipe y condesa o entre noble y plebeyo—, en el cual se impedía que el cónyuge y cualquier hijo de dicha unión herede u obtenga los títulos, privilegios y propiedades del noble.
También era conocido como «matrimonio de la mano izquierda» porque en este tipo de matrimonio el novio sostenía la mano derecha de la novia con la mano izquierda, cuando la costumbre era hacerlo al revés.

Esas bodas eran raras y mal vistas, pues de alguna forma quebrantaban la estructura social. Por esa razón, surgieron normas que servían para impedir que las uniones entre personas de diferente origen social alteraran el rígido equilibrio de las clases.
El objetivo era mantener la equivalencia del estatus social entre los miembros pertenecientes a las diferentes dinastías reales europeas. De ahí que muchos matrimonios fuesen concertados por motivos dinásticos o políticos.

Para poner un ejemplo de norma para este tipo de boda era que el cónyuge de clase inferior no adquiría por el matrimonio el rango social ni los bienes del otro, ni para sí ni para los hijos de la pareja.
Esta norma, que había surgido en la sociedad germánica medieval y luego se había extendido a toda Europa, estaba pautada por un ritual especial: la mañana que seguía a la noche de bodas el marido daba a su mujer un regalo simbólico; ésta, al recibirlo, perdía todo derecho a reclamaciones posteriores sobre las posesiones del marido, una renuncia que se hacía extensiva a los hijos de ambos.
En lengua germánica, el regalo se llamaba morgangeba, palabra formada por morgan ‘mañana’ y geba ‘dar’, algo así como ‘regalo matinal’, que en bajo latín se convirtió en morganaticus.

Actualmente, los casamientos entre personas de diferentes clases sociales son relativamente frecuentes en las sociedades modernas, en las que la permeabilidad social se viene abriendo camino desde la Revolución francesa; ejemplos de esas uniones las podemos ver cada vez con mayor frecuencia en las cortes europeas; sin ir mas lejos la reina Máxima y el rey Guillermo o la misma Reina Letizia y el Rey Felipe.

Si no estamos en el circulo de matrimonios morganáticos; quizás lo tendremos en otra vida, quien sabe.

Fuentes
https://www.elcastellano.org/

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