Tradiciones Navideñas – primera parte

Tradiciones Navideñas – primera parte

La Navidad es una de las fiestas más celebradas en el mundo. A medida que fue pasando el tiempo nacieron tradiciones y costumbres que perduran hasta nuestros días y que todos, en mayor o menor medida, las seguimos cumpliendo y transmitiendo de generación en generación.

Muchos países tienen sus costumbres para celebrar Navidad. Por eso, hoy les proponga recorrer algunas que nos van a sorprender por su peculiaridad, otras que pueden resultarnos interesantes o divertidas para ponerlas en práctica, aun en nuestro entorno familiar.

Como son varios los países; dividiré el artículo en dos partes. Hoy conoceremos las tradiciones navideñas europeas.

España:
Desde finales del siglo XIX, la Lotería Nacional Española reparte la mayor cantidad de dinero del año: El Gordo. Se ha convertido en gran acontecimiento social, normalmente el sorteo es el 22 de diciembre.
La gente se reúne con un montón de billetes de lotería con la esperanza de estar entre los afortunados ganadores.
Tradicionalmente, un coro de niños en edad escolar canta los números de la lotería, y se detiene prácticamente todo el país a la espera del mejor regalo de Navidad.

Noruega:
Una las tradiciones navideñas es esconder las escobas y trapeadores, no porque la gente no quiera limpiar, sino porque los noruegos son un poco supersticiosos y quieren evitar que los malos espíritus regresan a la tierra esa noche, roben las escobas y salgan a pasear con ellas por el cielo navideño.

Republica Checa:
Durante Nochebuena, las mujeres solteras se colocan de espaldas a la puerta de su casa y tiran un zapato por encima de su hombro. Si dicho zapato aterriza con la punta mirando hacia la puerta, quiere decir que encontrarán el amor, pero si cae en dirección a la casa, significa que quien lo lanzó permanecerá soltera durante un año más.

Ucrania:
Los árboles de navidad se decoran con telas de araña, no son de verdad. Son adornos que parecen telas de araña, que se dice que traen buena suerte. La historia se remonta a mucho tiempo atrás y habla de una mujer pobre que no podía permitirse comprar adornos para decorar su árbol. A la mañana siguiente, se despertó y su árbol estaba cubierto con bonitas telas de araña que brillaban a la luz del día.

Polonia:
El momento oportuno para abrir los regalos no es como nuestra costumbre, después de las 12 de la noche, sino está escrito en las estrellas. El niño más joven tiene que observar el cielo por la noche y esperar a que aparezca la primera estrella; esa es la señal de que se pueden empezar a abrir los regalos.

Eslovaquia:
El pudin –de todos los sabores y consistencias– es una popular delicia y tradición navideña. En Eslovaquia y en algunas zonas de Ucrania, el pudin no solo calienta el corazón, también puede predecir el futuro: el más antiguo miembro masculino de la familia toma una cucharada del budín y lo lanza a techo. Cuanto más pudin se quede pegado, más suerte se tendrá. Así de simple.

Suecia:
Una importante tradición sueca es el especial de Navidad del Pato Donald. Este programa de televisión de una hora de duración se transmite en Nochebuena a las tres de la tarde, y todas las fiestas se planifican en torno a él, de forma que las familias puedan verlo juntas.

Islandia:
Durante los 13 días previos a Navidad, 13 jóvenes visitan a los niños de todo el país para llevarle regalos a quienes se portaron bien. Hasta ahora todo parece agradable, pero si en alguna casa se encuentran con un niño travieso, le dejarán papas podridas en lugar de juguetes y dulces.

Austria:
Un demonio que vaga por las calles de la ciudad asustando a los niños y castigando a los que se han portado mal… No, no es una tradición de Halloween, sino el compinche malvado de Santa Claus, llamado Krampus (durante la primera semana de diciembre, jóvenes disfrazados asustan a los niños haciendo sonar sus cadenas y campanillas).
En el folclore navideño austriaco Santa Claus o San Nicolás premia a los niños que se han portado bien, mientras que Krampus coge a los niños que se han portado mal y se los lleva en su saco.

Alemania:
Al San Nicolás alemán no hay que confundirlo con Papa Noel (Weihnachtsmann). San Nicolás viaja en burro la noche del 6 de diciembre (el día de San Nicolás) y deja pequeños regalos como monedas, chocolatinas, naranjas y juguetes en los zapatos de los niños alemanes que se han portado bien. También reparte pequeños regalos a los niños en el colegio o en las casas a cambio de que reciten una poesía, canten una canción o hagan un dibujo.
Pero San Nicolás es, a menudo, acompañado por Knecht Ruprecht (el agricultor Ruprecht), el cual es un demonio vestido de negro y cubierto de campanillas y una gran barba negra que lleva una pequeña vara para castigar a los niños que se portan mal.

Como vimos, hay tradiciones de todo tipo y color. Algunas para incorporar a nuestras propias costumbres, otras para tenerlas en cuenta y encontrar algún cómplice para poder llevarlas a cabo.
Todos – grandes y chicos – esperamos esta celebración con alegría y esperanza.

 

Fuentes
www.ef.com.ec
www.momondo.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *