Beneficios de viajar

Beneficios de viajar

Para quienes tienen más de 45 años, recordarán la canción de Pipo Pescador que decía “el viajar es un placer” y la verdad que estaba en lo cierto.

En los últimos años, viajar se hizo más accesible, la tecnología y las diferentes maneras de encarar un viaje ofrecen miles de alternativas por lo que viajar ya no es imposible.

Pero lo más importante es que hay evidencia científica que muestra que viajar tiene beneficios para el bienestar físico, psíquico y emocional. Diferentes estudios arrojan similares beneficios:

 

1. FUENTE DE FELICIDAD

Un estudio publicado por el Journal of Positive Psychology sugirió que muchos componentes químicos que desencadenan la felicidad se encuentran en los recuerdos y experiencias que guarda nuestro cerebro y coincide que fueron vividas durante un viaje que recordaremos el resto de nuestra vida.

2. REDUCEN EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD

El estrés y la ansiedad han sido compañeros de las personas en los últimos 100 años.
Pero cuando estamos de viaje conseguimos que nuestro cerebro se desconecte de todos nuestros problemas diarios y nos centramos en vivir al máximo cada día que estamos viajando.

3. CAPACIDAD PARA RESOLVER PROBLEMAS

Viajar nos hace alejarnos de nuestra zona de confort y por lo tanto aprendemos a resolver situaciones de lo más complicadas. Es decir, que conseguimos ser más resolutivos con cualquier problema que se nos ponga por delante. La superación personal se dispara.

4. MEJORA HABILIDADES COMUNICATIVAS

Estando en lugares desconocidos y fuera de casa, todos mostramos mayor predisposición a relacionarnos con personas que no conocemos. Y eso hace que poco a poco mejoremos nuestras habilidades comunicativas.

5. ABRE LA MENTE

Existen pocas maneras más efectivas de deshacerse de miedos y prejuicios que viajar lejos de casa; está demostrado que cuando viajamos estamos más abiertos a lo nuevo, a lo distinto. Por tanto, en nuestros viajes abrimos la mente y nos relacionamos de una manera más sana con nosotros mismos, con el entorno y las personas.

6. DESCUBRIRSE A SÍ MISMO

Mientras estamos por el mundo, dejamos de lado nuestro día a día, y eso puede ayudarnos a completar nuestra perspectiva de quiénes somos y qué queremos exactamente en nuestra vida. Viajar puede ayudar a encontrarse a uno mismo.

7. MIEDOS E INSEGURIDADES

Según muchos expertos, enfrentarse a los miedos que nos paralizan es la mejor forma de superarlos. En el caso de los viajes, los miedos suelen estar inspirados en las típicas preguntas de “¿Qué haré cuando llegue allí?”, o “¿Qué haré si estoy solo y me pasa esto…?”. Lanzarse a la aventura es la manera ideal de superar estas situaciones.

8. AFIANZAR RELACIONES

Lo habitual es viajar acompañado y que la relación se intensifique. Es muy difícil pasar, en el día a día, tanto tiempo de calidad con alguien. Pero en un viaje, todo se intensifica más y es necesario aprender a ceder, organizar, dejarse organizar, ser tolerantes y consensuar. La mayoría de las veces la experiencia es satisfactoria, porque a menudo se comparten experiencias únicas.

9. ORDEN DE PRIORIDADES

El viaje, muchas veces, no solo es un viaje exterior sino también interior, a tus prioridades y necesidades. Viajar cambia la mente y ayuda a encontrar lo que realmente estamos buscando.

10. CAPACIDAD PARA EMPATIZAR

Conocer culturas nuevas y sumergirse de lleno en las costumbres oriundas del país a donde vamos, permite relativizar nuestras creencias sobre las cosas y ponernos en el lugar del otro.

11. APRENDIZAJE CONSTANTE

Viajar nos aporta lecciones constantes de las que siempre extraemos nuevos conocimientos. Además, de confrontar con nuestra mirada, con nuestra idiosincrasia; hay un resultado positivo y es que nos hace más tolerantes, más permeables a otras vivencias, más comprensibles a situaciones que de lejos, no entendíamos.

No importa que tipo de viaje hagamos, si lo hacemos solos o acompañados; lo que interesa es que “ese momento” nos conecta con nosotros, nos desconecta de la rutina, nos permite enfrentarnos y superar miedos e inseguridades, nos da la posibilidad de conocer otras culturas, otras idiosincrasias, hacer nuevos amigos y sobre todo generar endorfinas, que mejoran nuestra bienestar, ya que cuando recordamos nuestros viajes sentimos una sensación de felicidad ya sea por el recuerdo de algún lugar, alguna anécdota o alguna experiencia inolvidable.

Fuentes
gostudyaus.es
www.lavanguardia.com

 

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